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NTC 5854 y WCAG 2.1, nivel AA · Resolución 1519 de 2020 del MinTIC

Declaración de accesibilidad

Versión 2026-10-14 · Publicada el 14 de octubre de 2026 · Evaluación realizada el 15 de septiembre de 2026

Lo esencial en 30 segundos

La parte web de RemoteHub es parcialmente conforme con la NTC 5854 en nivel AA. «Parcialmente» quiere decir que la mayor parte del sitio cumple, pero que quedan cuatro criterios con incumplimientos conocidos, que se enumeran en la sección 5.

Ayer era uno y hoy son cuatro, y conviene saber por qué, porque la explicación no es la cómoda. El producto creció —hay un apartado nuevo, Áreas, con sus equipos y su personal—, se midió por primera vez y todo lo que salió ahí quedó corregido. Los tres criterios que se abren hoy no son de las pantallas nuevas: están en la pantalla de equipos, que llevaba dentro del alcance desde el primer día y que esta vez se barrió entera en vez de por muestreo. No son defectos nuevos: son defectos que ya estaban y que no habíamos encontrado. Se escriben porque la alternativa —dejar de mirar— conserva el número bonito y la barrera intacta para quien se la encuentre.

El cuarto es el de siempre, el de nombre contra rótulo, y ahí sí hay avance que contar: se le hizo el barrido completo que le faltaba —197 elementos, no una muestra—, ya no le queda ni un solo defecto de código y sigue declarado por dos sitios del calendario de reservas que descartamos por lectura de la norma y no por medición. Mientras el descarte sea una lectura nuestra y no un hecho, el criterio se queda en la sección 5: cómo se midió y por qué no se cierra está en la sección 4 y en la sección 5.

Y hay que retirar algo que esta página venía diciendo a su favor. Ayer el único defecto declarado era de un criterio que la NTC 5854 todavía no recoge, así que frente a la norma colombiana en sentido estricto podríamos haber declarado conformidad total sin mentir. Eso ya no vale. Dos de los tres criterios nuevos —1.3.1, estructura, y 1.4.1 con 4.1.2, información que viaja sólo en el color— vienen de las WCAG 2.0, que es exactamente lo que la NTC 5854 adoptó. Dicho sin rodeos: hoy incumplimos también la NTC 5854, y no sólo criterios de la versión nueva de la norma. Era un buen argumento y se retira, porque era un argumento sobre un estado de cosas que ya no es el nuestro.

Y una corrección más, publicada el 14 de octubre de 2026. Esta página decía que la Resolución 1519 de 2020 del MinTIC exige la NTC 5854, y que la versión 2.1 de las WCAG la habíamos elegido por nuestra cuenta. No es así: desde el 1 de enero de 2022, la Resolución 1519 (art. 3 y Anexo 1) exige a los sujetos obligados el nivel AA de las WCAG 2.1. La NTC 5854 es la adopción colombiana de las WCAG 2.0 y era la referencia de la Resolución 3564 de 2015, que la 1519 derogó. Así que los cuatro criterios abiertos son de los que la Resolución 1519 exige —también 1.4.11 y 2.5.3, que nacieron con la 2.1—, y el argumento de que frente a «la norma colombiana» podíamos declarar conformidad total nunca valió frente a esa resolución. Con esos criterios abiertos, la web todavía no alcanza el nivel que la Resolución 1519 exige a la institución que la usa. No se volvió a medir nada: el resultado de la evaluación no cambia, cambia la norma con la que se compara. Las palabras «ayer» y «hoy» de esta página se refieren a la revisión del 15 de septiembre de 2026.

Hay además una excepción declarada, que no es un incumplimiento pero conviene saberla: en teléfono, el visor de sesión gira la pantalla a horizontal cuando entra en pantalla completa, porque lo que muestra es la pantalla de otro computador y en vertical se pierde casi todo el ancho. Se sale de ahí saliendo de la pantalla completa, sin abandonar la sesión, y el modo vertical funciona entero. El razonamiento, la mitigación y lo que esta excepción tiene de discutible están al final de la sección 5.

Esto es una autoevaluación. La hizo el propio equipo que escribe el producto, midiendo el sitio servido en el navegador y leyendo el código criterio por criterio. No ha habido auditoría externa, no hay certificado y no hay sello: cualquiera que lea lo contrario en un material nuestro, está mal escrito y esta página prevalece.

El programa que se instala en Windows no está cubierto por esta declaración, porque no es contenido web. El detalle está en la sección 2. Si encuentras una barrera, en cualquier parte, escríbenos a administrador@remotehubtech.com y contestamos con los plazos de la sección 8.

Sección 1

Nivel de conformidad declarado

La parte web de RemoteHub descrita en la sección 2 es PARCIALMENTE CONFORME con la NTC 5854 en nivel AA.

Los tres niveles que se pueden declarar, y lo que significa cada uno:

  • Totalmente conforme: todo el sitio cumple todos los criterios del nivel declarado, sin excepción.
  • Parcialmente conforme: la mayor parte cumple, pero hay incumplimientos conocidos y están enumerados. Es el nuestro.
  • No conforme: el sitio no cumple, o no se ha evaluado lo suficiente para poder afirmarlo.

Por qué no decimos «totalmente conforme»: porque quedan cuatro criterios con incumplimientos que ya están identificados, con fichero y línea, y todavía no corregidos. Bastaría uno para que el nivel honesto fuera «parcialmente»; son cuatro. Están en la sección 5, cada uno con qué falla exactamente y a quién le afecta.

Y por qué el número de esta página ha subido en vez de bajar: porque esta revisión se encargó para cerrar el criterio que quedaba abierto, midió de paso las pantallas que el producto ha ido añadiendo —que nadie había evaluado nunca— y encontró tres criterios más. Se corrigieron veintitantos defectos en el camino; los que se enumeran en la sección 5 son los que no se corrigieron, y en su mayoría no por descuido sino porque arreglarlos bien exige tocar cosas que un barrido de accesibilidad no debe cambiar de tapadillo. Están explicados uno a uno, con lo que haría falta para cerrarlos.

Y por qué tampoco sube el nivel del criterio que sí se barrió entero: porque un criterio no se mide en porcentaje. A §2.5.3 se le hizo el barrido completo que le faltaba —197 elementos, la cuenta y el método están en la sección 4—, se le corrigió todo lo que era un defecto de código y le quedan dos sitios que descartamos leyendo la norma. Un descarte por lectura es legítimo —esta página ya cerró así §3.2.4— pero aquí la lectura se apoya en un documento de apoyo y no en el texto del criterio, que es un escalón más abajo. Mientras sea eso, el criterio se queda declarado: si eso bastara para decir «totalmente conforme», la persona a la que le estorba uno de esos dos controles leería aquí que su barrera no existe.

Y un argumento que esta página usaba a su favor y que hoy se retira: hasta ayer, el único incumplimiento declarado era de un criterio nacido con la WCAG 2.1, que la NTC 5854 todavía no recoge; se escribió aquí que frente a la norma colombiana podríamos declarar «totalmente conforme» y que no lo hacíamos. Ese argumento ya no se sostiene y se retira: de los cuatro criterios abiertos, el 1.3.1 y el par 1.4.1/4.1.2 vienen de las WCAG 2.0, que es justo lo que la NTC 5854 adoptó. Hoy incumplimos también la NTC 5854, sin atajo ninguno; y frente a la Resolución 1519, que exige las WCAG 2.1 y no la NTC 5854, el atajo no existió nunca (corrección del 14 de octubre de 2026, sección 3). Se cuenta así, y no borrando el párrafo viejo, porque quien archivó la versión de ayer leyó una renuncia que hoy ya no cuesta nada. El detalle está en la sección 3.

Por qué tampoco decimos «no conforme»: porque el resto sí se evaluó, criterio por criterio, y se corrigió lo que apareció. La sección 4 dice con qué se midió y sobre cuántas páginas, y la 6 enumera lo que se arregló durante esta misma revisión.

Y por qué la excepción de orientación no mueve el nivel, ni hacia abajo ni hacia arriba: porque una excepción escrita dentro del propio criterio no es un incumplimiento. §1.3.4 dice que el contenido no debe restringirse a una sola orientación salvo que esa orientación sea esencial, y el visor de sesión cae en ese salvo. Eso no es aprobar un examen por los pelos: es que el examen no pregunta eso. Se declara igual, con todas sus letras y con su mitigación, en la sección 5, porque una excepción que no se publica es indistinguible de un defecto escondido, y porque a la persona que lleva el teléfono fijado en vertical le da exactamente igual bajo qué figura jurídica se le gira la pantalla.

Declarar conformidad total con defectos conocidos sería el peor error posible. Convertiría esta página, que existe para proteger a la institución que nos compra, en la prueba de que afirmamos algo falso. Preferimos publicar una lista de defectos abiertos que un sello que no se sostiene.

Sección 2

Qué cubre esta declaración y qué no

Lo que SÍ cubre

Cubre la aplicación web de RemoteHub, y dentro de ella dos conjuntos de direcciones:

  • Las nueve rutas públicas, las que se pueden abrir sin cuenta: /, /login, /legal, /legal/instituciones, /privacy, /terms, /cookies, /monitoring y el visor de sesión /session/[code]. Esta misma página, /accesibilidad, es la décima y también está cubierta.
  • Las 25 páginas que hay detrás del acceso: inicio, equipos, áreas, salas, usuarios, las tres de reservas, las cinco de auditoría, el registro de auditoría de plataforma, actividad, historial, plan, configuración, las dos de organización, diagnóstico y las cuatro de administración de empresas.

Esta lista creció el 15 de septiembre de 2026, y conviene saber en qué. El apartado de Áreas —el que reparte los equipos y el personal de una institución entre sus áreas, con su jefe y su gente— y los diálogos y mandos nuevos de la pantalla de equipos no existían cuando se hicieron las evaluaciones anteriores, así que ninguna de ellas hablaba de esas pantallas ni a favor ni en contra. Ahora están dentro del alcance y medidas.

Y hay que deshacer una explicación cómoda antes de que alguien la dé por buena. Sería fácil contar que los incumplimientos nuevos salieron de las pantallas nuevas. No es así. Las pantallas de Áreas se midieron, tenían defectos —de contraste, de orden del foco y de mensajes de error— y se corrigieron todos. Los tres criterios que se abren hoy están en la pantalla de equipos, que estaba dentro del alcance desde la primera versión de esta declaración. Lo que cambió es que esta vez se barrió entera en vez de por muestreo. O sea: no son defectos nuevos, son defectos que ya estaban y que las evaluaciones anteriores no encontraron.

Lo que NO cubre, dicho explícitamente

Dejar un hueco sin nombrar es lo mismo que mentir por omisión, así que se nombran:

  • El cliente de escritorio para Windows y su instalador. Es el programa que se instala en el equipo que se va a controlar, y no es contenido web: la NTC 5854 y la WCAG están escritas para páginas web, y aplicarlas a una ventana de escritorio no sería honesto ni verificable con el método de la sección 4. No declaramos ningún nivel de conformidad para él, ni a favor ni en contra. No se ha evaluado, y decir que cumple sería inventarlo.
  • La imagen del escritorio remoto que se ve dentro del visor de sesión. Esa imagen es la pantalla de OTRO ordenador, transmitida en vivo. Su accesibilidad la determinan el sistema y los programas de ese equipo, no nosotros: no podemos etiquetarla, ni convertirla en texto, ni prometer nada sobre ella. Lo que sí está cubierto es todo lo que rodea al vídeo —los mandos, el chat, el panel de archivos, los avisos— y eso sí se evaluó.
  • Sitios y documentos de terceros a los que enlacemos, y las páginas de la pasarela de pago cuando se active. No son nuestros y no podemos responder por ellos.

En palabras simplesTodo lo que se hace desde el navegador está dentro de esta declaración. Lo que se hace en el programa instalado en Windows, no. Y la pantalla del equipo al que te conectas es de ese equipo: nosotros la transportamos, no la fabricamos.

Sección 3

La norma aplicada y su relación con la WCAG

La norma contra la que se declara el nivel es la NTC 5854, nivel AA, que es la adopción colombiana de las WCAG 2.0 del W3C. Lo que la Resolución 1519 de 2020 del MinTIC exige a los sujetos obligados desde el 1 de enero de 2022 (art. 3 y Anexo 1) no es la NTC 5854, sino el nivel AA de las WCAG 2.1. La NTC 5854 era la referencia de la Resolución 3564 de 2015, que la 1519 derogó. Hasta el 14 de octubre de 2026 esta sección decía lo contrario, y se corrige aquí.

La evaluación se hizo contra las WCAG 2.1 en nivel AA, que contienen enteras las 2.0 AA y añaden criterios nuevos: quien cumple 2.1 AA cumple 2.0 AA por construcción. Lo eligió esta página como el listón más alto, y resulta que es además el que la Resolución 1519 exige.

Eso tenía hasta ayer una consecuencia que esta página publicaba a su favor: que el único incumplimiento declarado era de un criterio que la NTC 5854 todavía no recoge, y que por tanto frente a la norma colombiana podríamos haber dicho «totalmente conforme». Eso se acabó el 15 de septiembre de 2026, y conviene que se lea con la misma claridad con que se leía lo otro.

Dónde cae cada uno de los cuatro criterios abiertos:

  • 1.3.1, Información y relaciones (nivel A): es de las WCAG 2.0, o sea que la NTC 5854 sí lo exige, y la Resolución 1519 también.
  • 1.4.1, Uso del color (nivel A), junto con 4.1.2, Nombre, función, valor (nivel A): los dos son de las WCAG 2.0, y los exigen la NTC 5854 y la Resolución 1519.
  • 1.4.11, Contraste de elementos no textuales (nivel AA): nació con la WCAG 2.1. La NTC 5854 no lo recoge, pero la Resolución 1519 sí lo exige.
  • 2.5.3, El rótulo en el nombre (nivel A): nació con la WCAG 2.1. Tampoco lo recoge la NTC 5854, y la Resolución 1519 también lo exige.

Así que el atajo ya no existe: las cuatro fichas de la sección 5 son de criterios que la Resolución 1519 exige y que hoy incumplimos, y dos de ellas lo son además de la NTC 5854. Esto no se escribe como una penitencia sino porque es exactamente el dato que una institución necesita para saber a qué se expone: lo que la Resolución 1519 le exige son las WCAG 2.1 en nivel AA, y ahí le tocan las cuatro; solo frente a la NTC 5854 quedarían fuera las dos últimas. Que una ficha no esté en la NTC 5854 no la hace menos barrera, y las cuatro se van a corregir igual; pero quien evalúa tiene derecho a saber cuál es cuál sin tener que ir a buscarlo a la norma.

Lo que no cambia es por qué evaluamos contra la 2.1 y no contra la 2.0. Fue una decisión nuestra, tomada porque nos convenía —vale más—, y que resultó ser además la que la Resolución 1519 exige; y no se puede elegir el listón alto para presumir y el bajo para puntuar. Si algún día el recuento volviera a quedarse sólo con criterios de la 2.1, esta página seguiría declarándolos: la fecha de adopción de un documento técnico no es una propiedad de la barrera, y quien nos compra archiva esta página y la compara con la del año que viene. Un nivel que sube porque cambiamos de vara medidora y no porque el producto mejore es exactamente lo que le hace perder la confianza en todo lo demás que aquí se afirma.

Lo mismo vale hacia atrás, y por eso se dice aquí y no solo en la sección 6: el criterio que se cerró el 14 de septiembre de 2026 —1.4.13, los globos de ayuda del navegador— también nació con la 2.1 y la NTC 5854 no lo exige —y en la sección 6 se rectifica además que ese criterio, por su propia excepción, ni siquiera era el que aplicaba—. Frente a la NTC 5854, ese trabajo no hacía falta por partida doble. A quien lee con el dedo en una tableta, sí le hacía falta: ese globo no aparece nunca en una pantalla táctil.

Por qué publicamos esto si no estamos obligados

La Resolución 1519 obliga a los sujetos obligados. RemoteHub no lo es: lo presta una persona natural del sector privado. Nuestros clientes sí lo son, porque son instituciones educativas. Una herramienta que la institución pone delante de sus estudiantes forma parte, en la práctica, de lo que a ella le auditan: si la herramienta rompe la accesibilidad, quien incumple es la institución, no nosotros.

En palabras simplesPublicamos esto porque a la universidad que nos compra se lo van a exigir a ella, y porque en una evaluación técnica de compra esta página se pide por su nombre. Que no nos obligue la norma no significa que no nos haga falta.

Sección 4

Cómo se midió, y qué no alcanza a ver el método

Es una autoevaluación. La hizo el equipo que escribe el producto, el 15 de septiembre de 2026. No ha intervenido ninguna empresa auditora, no hay certificado y no hay sello de tercero. Si en algún material nuestro leíste «auditoría externa», está mal redactado: no la ha habido.

4.1 Barrido del sitio servido, en el navegador

Sobre las rutas públicas se trabajó contra las páginas realmente servidas, leyendo el HTML y los estilos calculados, no el código fuente. Es la medición más fiable de las dos porque ve lo que ve el visitante.

  • Contraste, imágenes, estructura y foco: se recorrieron 2.502 nodos de texto de las nueve rutas públicas, comprobando los criterios 1.1.1, 1.3.1, 1.3.5, 1.4.1, 1.4.3 y 1.4.11. Cero fallos.
  • Ampliación, reflujo y espaciado: texto al 200 %, reflujo a 320 píxeles de ancho y espaciado de texto forzado (criterios 1.4.4, 1.4.10 y 1.4.12), comprobados en el navegador.
  • Controles que aparecen al pasar el ratón o al enfocar (criterio 1.4.13): las rutas públicas sirven cero elementos con atributo title y cero nodos ocultos por opacidad. La parte pública sale limpia de este criterio.
  • Nombres de control que contradicen su rótulo (criterio 2.5.3): se buscó en las siete rutas públicas con contenido todo control que tuviera a la vez texto visible y nombre accesible propio. Cero conflictos.
  • Orden de los mecanismos repetidos (criterio 3.2.3): se extrajo el pie legal de cada ruta pública servida y se comparó el orden de sus enlaces. Idéntico en todas.

4.2 Análisis estático del código, para las 24 páginas con sesión

El barrido de contraste de las páginas que hay detrás del acceso NO se hizo en el navegador: se hizo sobre el código. Se dice tal cual porque una declaración que no explica cómo se midió no vale nada ante quien la audita.

  • Qué se hizo: se recorrieron los 101 ficheros de las 24 páginas y de sus componentes, se extrajeron los 45 pares posibles de (color de texto, color de fondo), se resolvieron contra la paleta del producto componiendo las opacidades —un mismo rótulo cumple o no según el tinte sobre el que caiga— y se les aplicó la fórmula de luminancia de la WCAG.
  • Qué salió: ocho pares por debajo de 4,5:1. Se corrigieron los ocho. La medición repetida después da cero pares por debajo del mínimo.
  • Por qué por código y no en el navegador: el servidor de la interfaz de programación no estaba levantado, y no se crea una cuenta de prueba para entrar a medir.

Este método ve MÁS que un barrido del navegador en un aspecto: alcanza estados que hoy no se pintan en ninguna pantalla —el mensaje de error de red, la fila deshabilitada, la insignia de un plan que todavía no tiene ningún cliente—. Un recorrido por la interfaz viva no los encuentra porque no aparecen.

Y ve MENOS en un aspecto concreto, que es la limitación de esta declaración. El análisis estático no ve colores que vengan de estilos calculados en tiempo de ejecución ni de hojas de estilo que no pasen por una clase del sistema de diseño. En este producto eso es exactamente dos cosas: el lienzo de vídeo del visor de sesión y los degradados decorativos. Ninguno de los dos lleva texto encima, así que no hay un contraste de lectura que se nos pueda haber escapado ahí; pero la limitación existe y se escribe, no se disimula.

4.3 Lectura del código, criterio por criterio

Lo que no se puede medir con un medidor se leyó. Es la parte del trabajo que un auditor debe poder repetir, así que se dice sobre cuánto se hizo:

  • 2.5.3, nombre contra rótulo: se recorrió tres veces con inventarios que se quedaban cortos —primero 16 controles, luego 23— y el 15 de septiembre de 2026 se rehízo entero con otro método. El barrido completo tiene su propio apartado, el 4.4, porque es la única parte de esta evaluación que se hizo con la intención declarada de cerrar un criterio y hay que poder repetirla paso por paso.
  • 1.4.13, contenido al pasar o al enfocar: rejilla sobre todo el código buscando emergentes, ayudas flotantes, revelados por proximidad y temporizadores. 38 ficheros con algún acierto y los 45 temporizadores del producto revisados uno a uno. Aquí la cuenta que llegó a publicar esta página estaba mal, y mal por defecto: decía que quedaban 13 sitios con el globo como único portador y, al rehacerla atributo por atributo en la segunda pasada, eran 31. No se publica una explicación de por qué salió mal la primera vez, porque no la tenemos comprobada y aquí no se rellenan huecos con suposiciones; lo que sí se sabe es que la cuenta buena separa tres cosas que hay que separar —el title que de verdad llega al HTML, el que es solo un dato interno de un componente y no se pinta nunca, y el que repite un texto ya recortado en pantalla— y que la cuenta vieja daba menos. Los 31 están corregidos y el criterio se cerró entero; la cifra equivocada se publica igual, porque una declaración que solo corrige sus números cuando la favorecen no sirve para lo que esta existe. La tercera pasada encontró un segundo error en este mismo punto, y es de fondo y no de cuenta: 1.4.13 trae una excepción literal que deja fuera al atributo title, así que nunca fue el criterio que había que declarar. Está explicado en la sección 6, con el texto de la excepción y con lo que sí incumplían esos sitios.
  • 3.2.1 y 3.2.2, cambios de contexto: los cuatro únicos puntos del producto que reaccionan al foco y las 113 apariciones de manejadores de cambio, cruzadas contra todo lo que sí sería un cambio de contexto (navegar, recargar, enviar, mover el foco). Ninguno lo es.
  • 3.2.3, navegación coherente: se replicó fuera del producto la lógica que arma la barra lateral y se calculó el orden que le sale a cada perfil de usuario, para comprobar que ninguna persona puede encontrarse dos órdenes distintos.
  • 1.3.4, orientación: se siguió en el código el único punto del producto que pide una orientación concreta —el visor de sesión en teléfono— desde la llamada que la bloquea hasta las dos que la sueltan, y se comprobó con una rejilla sobre todo el código web que no hay ningún otro sitio que restrinja la orientación. Esto se leyó, no se probó en un teléfono: no se ha girado un aparato real con esta versión, así que lo que se afirma abajo es lo que el código hace, no lo que se vio hacer. Se dice porque la diferencia importa justo aquí: el bloqueo de orientación es la clase de cosa que cada navegador móvil concede o rechaza a su manera.

4.4 El barrido completo de 2.5.3: cómo se midió y qué salió

Las tres evaluaciones anteriores contaron los controles de este criterio a partir de una búsqueda de texto sobre el código, y las tres se quedaron cortas —16 primero, 23 después—. El 15 de septiembre de 2026 se rehízo desde cero, con el método que se describe aquí, porque el encargo era cerrar el criterio y un criterio no se cierra con un muestreo.

  • Censo, en cuatro pasadas. Una búsqueda de texto da 312 líneas, pero mezcla código con comentarios y confunde unos atributos con otros. Se separó el código del comentario con un analizador propio (196 apariciones en código real, 25 dentro de comentarios) y después se rehízo con el compilador de TypeScript del propio producto, que da para cada etiqueta el elemento exacto al que pertenece. Los dos métodos, independientes, convergen en 196: eso es lo que valida el censo. Una cuarta pasada buscó la única forma que el analizador no puede ver —una etiqueta escrita como propiedad de un objeto— y encontró una. Total: 197.
  • Descarte por regla escrita, no a ojo: 105 de los 197. Cincuenta y cuatro no son atributos sino texto que se pinta en pantalla (el título de una página, el de un diálogo); cuarenta y uno están sobre cosas que no son controles (una región, un grupo, un dibujo decorativo); diez están sobre texto recortado que tampoco es un control. Cada regla se aplicó comprobando el caso, y se verificó además que los componentes propios de botón, campo y enlace sí trasladan sus atributos al HTML, para no descartar ninguno por el motivo equivocado.
  • Quedan 92 controles. De ellos, 65 no tienen rótulo visible —59 son sólo un icono, y 6 son listas desplegables cuyo único texto son sus propias opciones, que son las elecciones y no el rótulo; de estas seis se comprobó el entorno una por una—. Sin rótulo visible no hay nada que contener, y el criterio no aplica.
  • 27 controles se sometieron de verdad a la prueba, y como un mismo control puede enseñar textos distintos según su estado, salen 51 pares (texto visible, nombre accesible). La prueba se ejecutó, plegando mayúsculas y espacios pero sin quitar los acentos: el mando de voz busca la cadena tal cual, y quitar tildes aprobaría pares que en pantalla fallan.
  • Resultado: 41 pares pasan y 10 fallan, repartidos en cuatro sitios. Dos de los cuatro se corrigieron el mismo día y están en la sección 6. Los otros dos son los del calendario de reservas, y siguen en la sección 5.

Un dato que corrige una suposición nuestra, y se publica porque desmonta el argumento anterior. La tira de días de la semana se defendía diciendo que «falla sólo el miércoles». Se reprodujo el formateador de fechas del producto y se midieron los siete días: como cadena completa fallan los siete, no uno. Y la inicial del miércoles falla o no según el idioma con el que se formatee —el producto fija español genérico, donde sale «X»—, así que era además un argumento que podía cambiar solo. El descarte se sostiene hoy sobre otra cosa (el número del día, contenido en los siete) y no sobre aquel recuento.

4.5 Lo que se midió en las pantallas nuevas

  • Contraste: medido, no estimado. Se recorrieron los ficheros del apartado de Áreas, los diálogos nuevos de equipos y la pantalla de equipos entera, se resolvieron los colores contra la paleta componiendo las opacidades y se aplicó la fórmula de la norma. Salieron 164 apariciones de color de texto, de las cuales 53 por debajo de 4,5:1. Clasificadas a mano por umbral —porque el umbral no es el mismo para un texto que para un icono ni para un control inactivo—, 16 eran texto que se lee, y las 16 están corregidas.
  • Y por qué esta medición encuentra lo que la anterior no encontraba, que es una limitación real del método que esta página venía usando: el barrido anterior sólo medía un texto cuando encontraba un fondo declarado a su lado. Pero la mayoría del texto no lleva fondo propio: se pinta sobre la superficie de la tarjeta o del lienzo, que se declara en otro sitio. Esos textos salían del barrido sin medirse y sin aparecer en ninguna lista, ni como conformes ni como no medibles. Con el método viejo, estas pantallas daban cero fallos; midiendo cada texto contra las superficies sobre las que de verdad cae, daban 53.
  • Estructura, foco, formularios y regiones vivas: leídos, no probados. Los ficheros del apartado nuevo se leyeron enteros, línea por línea, junto con las piezas compartidas de las que heredan comportamiento. Se comprobó que todo lo pulsable es un botón de verdad, que cada campo tiene su rótulo unido, que la jerarquía de encabezados no salta niveles y que cada diálogo devuelve el foco a un sitio que sigue existiendo y sigue activo al cerrarse. De ahí salieron ocho defectos de orden del foco y de mensajes de error, y están corregidos.

El límite de esta revisión, dicho antes de que lo pregunten: no se abrió un navegador. Todo lo del 15 de septiembre se hizo sobre el código —medición ejecutada en el caso del contraste y de la prueba de contención, lectura en el resto—. No se pasó ningún verificador automático, ni se recorrió la interfaz viva, y en particular no se ha pasado un mando de voz real (Voice Access, Dragon) por los dos controles del calendario que la sección 5 descarta razonando. Esa prueba es justo la que convertiría ese razonamiento en un hecho, y hasta que se haga, el criterio se queda declarado.

4.6 Criterios ya verificados en revisiones anteriores

Se dan por medidos, además de los anteriores: 1.1.1, 1.3.5, 1.4.4, 1.4.10, 1.4.12, 2.1.1, 2.1.2, 2.2.1, 2.2.2, 2.4.1, 2.4.2, 2.4.3, 2.4.7, 3.1.1, 3.3.2 y 3.3.4.

Cuatro números han salido de esta lista, y se dice cuáles y por qué. Hasta ayer figuraban aquí como verificados 1.3.1, 1.4.1, 1.4.11 y 4.1.2. El barrido del 15 de septiembre de 2026 encontró incumplimientos de los cuatro y por eso ahora están en la sección 5 en vez de aquí. No es que se midieran mal a propósito: es que se midieron sobre menos superficie de la que había. Se deja escrito porque quien archivó la versión de ayer leyó esos cuatro como verificados, y tiene derecho a enterarse de que no lo estaban.

Lo que esta autoevaluación NO incluye. No se ha hecho un recorrido sistemático con lectores de pantalla comerciales (NVDA, JAWS, VoiceOver) ni pruebas con personas con discapacidad. Son las dos cosas que encuentran lo que ningún análisis de código encuentra, y su ausencia es una limitación real de esta declaración, no un detalle. Si eres una institución y quieres hacer esa prueba sobre el producto, escríbenos: te damos acceso y publicamos aquí lo que salga, incluido lo que no nos favorezca.

Sección 5

Contenido no accesible conocido

Éstos son los incumplimientos que la evaluación encontró y que siguen abiertos a la fecha de esta página. Son cuatro, y todos sus puntos están identificados con fichero y línea, así que no son sospechas: son defectos localizados y pendientes de corregir.

Ayer había una ficha y hoy hay cuatro, y la razón está en la sección 2: tres de ellas salieron de barrer entera, por primera vez, la pantalla de equipos. No son defectos que aparecieran ayer. Esta sección no mide cuán accesible es el producto: mide cuánto sabemos de él, y hoy sabemos más. Las tres fichas nuevas llevan escrito, además de qué falla, qué haría falta para cerrarlas y por qué no se hizo en esta pasada —que en los tres casos es una decisión y no un olvido—.

Al final de la sección hay además una excepción declarada, §1.3.4, que no es un incumplimiento —el propio criterio la contempla— pero que describe una restricción real que alguien se puede encontrar. Va aquí porque es aquí donde se busca, y va marcada como lo que es.

Las cuatro fichas van en el orden en que aparecieron, no por gravedad. La primera es la de 2.5.3, que lleva declarada desde la primera versión de esta página y que hoy cambia bastante: ya no le queda ni un defecto de código, y sigue abierta por dos controles que descartamos razonando. Las otras tres son nuevas.

El nombre del control no contiene su rótulo visible

WCAG 2.1 §2.5.3, nivel A · Criterio NUEVO de la 2.1: la NTC 5854 no lo recoge, pero la Resolución 1519 sí lo exige

Qué falla
El nombre con que se anuncia un control tiene que contener, palabra por palabra y en orden, el texto que se lee encima de él. El 15 de septiembre de 2026 este criterio se barrió entero por primera vez —197 etiquetas censadas, de las que 27 controles llegaron a la prueba, y 51 pares medidos porque un control que cambia de texto cuenta una vez por estado; el método está en el apartado 4.4—. Fallaron 10 pares en cuatro sitios.

Dos de los cuatro sitios se corrigieron el mismo día: el botón de cambiar el nombre de un equipo, cuyo rótulo visible no entraba en su nombre por un artículo de más, y las filas del resumen de actividad, que enseñaban un tiempo de uso que el nombre no decía. Con eso, a este criterio no le queda ni un solo defecto de código: el último que había —el asunto de una reserva, que se pintaba en el bloque y no entraba en el nombre, y que esta página declaró en la revisión anterior— está corregido y aparece en la sección 6.

Quedan dos, los dos en el calendario de reservas de un equipo:

· La celda de un día en la tira de la semana enseña dos cosas, la inicial del día y su número —«X» y «16»—, y se llama «Miércoles, 16 de septiembre». Aquí esta página venía diciendo que fallaba un día de los siete, y al medirlo fallan los siete: el número sí está dentro del nombre en los siete casos, pero el rótulo tal como se ve —la inicial y el número juntos, «L 14», «M 15»— no está contenido en ninguno. (La inicial suelta falla sólo en miércoles, y ni siquiera siempre: depende del idioma con el que se formatee la fecha. Ése era el argumento viejo y era movedizo.)
· El bloque de una reserva pintado sobre la rejilla enseña «14:00–15:00» y se llama, según de quién sea la reserva, «Tu reserva, de 14:00 a 15:00», «Reserva de Ana Gómez, de 14:00 a 15:00» o «Reservado, de 14:00 a 15:00». La hora de inicio está contenida en los tres; el rango entero tal como se ve, con la raya en medio, no. Se comprobaron los cuatro casos que el bloque puede pintar y el único par que falla es el del rango con raya: quién reserva pasa, y el asunto —que era el defecto de código— pasa desde que se corrigió.
A quién le afecta
Sobre todo a quien maneja el ordenador por voz. El mando de voz busca el control por el texto que la persona ve y dice en voz alta; si el nombre interno no lo contiene, el control simplemente no existe para ella, aunque lo esté viendo.
Qué se está haciendo
Los dos que quedan están localizados con fichero y línea, y el parche evidente está descartado a propósito: meter el texto visible dentro del nombre dejaría a quien usa lector de pantalla oyendo «X 16, miércoles 16 de septiembre» para pulsar un día del calendario. Eso es ganar la conformidad de papel empeorando a la persona a la que el criterio existe para proteger.

Nuestra lectura —y es una lectura, no un hecho— es que estos dos no son incumplimiento: el criterio existe para que quien maneja el ordenador por voz pueda decir lo que ve y que el mando encuentre el control, y lo que una persona dice aquí es el número del día o la hora, que están contenidos los dos. Una inicial suelta y una raya funcionan como símbolos, no como palabras que alguien pronuncie.

Y aquí está la razón exacta por la que el criterio no se cierra hoy, que es la parte que importa. Esta página ya ha cerrado criterios por lectura de la norma —§3.2.4— y puede volver a hacerlo, pero aquellos descansaban en el texto del criterio y éste descansa en un documento de apoyo, que explica cómo se entiende el criterio pero no forma parte de él. La letra de 2.5.3 pide contención y la contención falla. Cerrar un criterio apoyándose en un escalón más bajo de la norma es exactamente la clase de decisión que un auditor puede no compartir, así que se declara y se espera: la prueba que convertiría la lectura en un hecho es pasar un mando de voz real por esos dos controles y comprobar que se alcanzan diciendo el número y la hora. No se ha hecho. Sin fecha comprometida todavía.

Un titular de sección que a la vista titula, pero que no es un encabezado

WCAG 2.1 §1.3.1 «Información y relaciones», nivel A · Criterio de las WCAG 2.0: lo exigen la NTC 5854 y la Resolución 1519

Qué falla
En la pantalla de equipos, el rótulo que encabeza la lista —«Registrados», o «En la institución» cuando se mira el parque entero, con su contador al lado— está pintado con el tamaño, el filete y el sitio de un título de sección, pero por dentro no es un encabezado: es texto suelto.

Es el fallo clásico de este criterio: algo que se ve como estructura y que no está marcado como estructura. Y no es un caso aislado —el mismo patrón se repite en otras pantallas del producto, que es parte de por qué esta ficha existe en vez de un arreglo suelto—.
A quién le afecta
A quien recorre la pantalla con lector de pantalla. Esa herramienta ofrece saltar de encabezado en encabezado y listar los de la página para hacerse un mapa; este rótulo no aparece en esa lista y no se puede saltar a él, así que la única forma de llegar a la lista de equipos es recorrer lo que haya antes. Duele especialmente aquí porque esa pantalla tiene justo encima un mando que cambia de qué equipos habla la lista, y quien no pueda ir directo al titular se pierde la palabra que dice cuál de las dos cosas está mirando.
Qué se está haciendo
El arreglo cabe en una línea y aun así no se hizo en esta pasada, por dos razones que preferimos publicar antes que aparentar prolijidad.

Una: cambia lo que se ve. Marcar ese rótulo como encabezado, con la pieza que el producto ya tiene para eso, lo pinta más oscuro y le permite partirse en dos líneas. Cambiar el aspecto de una cabecera dentro de una revisión de accesibilidad es la clase de cosa que se cuela sin que nadie la haya aprobado, y un barrido que además remaqueta pantallas deja de ser verificable.

Dos: arreglarlo sólo aquí daría por cerrado lo que no lo está. El mismo patrón está en más sitios. Lo que hace falta es una pasada que los recorra todos, y eso es un trabajo con su propio alcance y su propia revisión visual. Hasta que se haga, el criterio se incumple y esta página lo dice. Sin fecha comprometida todavía.

Hay ajustes de acceso cuyo «encendido» sólo se distingue por el color

WCAG 2.1 §1.4.1 «Uso del color» y §4.1.2 «Nombre, función, valor», nivel A · Los dos son de las WCAG 2.0: los exigen la NTC 5854 y la Resolución 1519

Qué falla
En la pantalla de equipos, cada fila lleva unos botones pequeños de icono que abren los ajustes de acceso del equipo: el PIN de acceso desatendido, la contraseña diaria, la sesión de un solo uso y el compartir con otra persona. Cuando uno de esos ajustes está activado, lo único que lo dice es que el icono se pinta en ámbar en vez de en gris.

El nombre con el que se anuncia el botón dice qué hace —«Configurar PIN de acceso de tal equipo»— y no dice si ya está puesto. Así que quien no distinga ese ámbar del gris no tiene forma de saber, ni mirando ni escuchando, si ese equipo tiene una vía de acceso abierta.
A quién le afecta
A quien no percibe bien ese contraste de color —daltonismo, baja visión, una pantalla con reflejos— y a quien navega con lector de pantalla, que no recibe el estado por ninguna vía.

Y aquí la información que se pierde no es decorativa. Un PIN de acceso desatendido puesto significa que alguien puede entrar a ese ordenador sin que haya nadie delante. Que eso esté encendido o apagado es probablemente el dato más importante de la fila, y hoy viaja sólo en un tono.
Qué se está haciendo
Una mitad se corrigió el 15 de septiembre de 2026 y la otra no, y conviene distinguirlas. El ámbar de esos iconos era además demasiado claro para verse —2,69:1 sobre el fondo, por debajo del mínimo—, así que se oscureció un paso y ahora se distingue del gris con holgura. Eso cierra el problema de ver la diferencia.

Lo que no se ha hecho es dejar de depender del color: hace falta que el estado viaje también en palabras, o en el nombre del botón o en un texto a su lado. No se hizo aquí porque el remedio obliga a reescribir esos nombres, y esos mismos nombres los acaba de tocar el criterio 2.5.3 de esta misma sección —son lo que permite pedir el botón por voz—. Cambiarlos dos veces en el mismo día, en dos frentes distintos y sin volver a medir el primero, es la forma de arreglar un criterio rompiendo otro. Se hace en una pasada propia y con las dos medidas delante. Sin fecha comprometida todavía.

El ámbar de marca, al pasar el ratón, no llega al contraste mínimo

WCAG 2.1 §1.4.11 «Contraste de elementos no textuales», nivel AA · Criterio NUEVO de la 2.1: la NTC 5854 no lo recoge, pero la Resolución 1519 sí lo exige

Qué falla
En la pantalla de equipos, cuatro botones de icono cambian al ámbar de marca mientras el puntero está encima. Ese ámbar da 2,69:1 contra el fondo de la pantalla, por debajo del 3:1 que la norma exige a un objeto gráfico que identifica un control o su estado —y por debajo sobre las cuatro superficies claras del producto, no sólo sobre una—.

Es el mismo color de la marca, así que el defecto no está en una pantalla: está en la paleta, y por eso reaparece en cuanto alguien lo vuelve a usar en primer plano.
A quién le afecta
A quien tiene baja visión y usa ratón: durante el rato en que el icono está en ámbar claro, el icono se ve peor que en reposo, que es justo lo contrario de lo que el resalte pretende.

Es el más leve de los cuatro y se dice: el icono no desaparece, el control se sigue viendo y el estado no depende de ese resalte. Pero dura lo que dura el gesto y no hay forma de evitarlo, así que es un incumplimiento y no una molestia.
Qué se está haciendo
Localizado, medido, y no corregido a propósito en esta pasada. El color de reposo de esos mismos iconos sí se corrigió el 15 de septiembre de 2026 —era el que portaba el estado—; el del resalte se dejó porque cambiarlo toca el ámbar de marca en primer plano y eso es una decisión de diseño del producto, no de este barrido. El arreglo previsible es el mismo que ya se aplicó al resto: el ámbar un paso más oscuro, que la propia paleta tiene definido y que cumple con holgura.

Se declara aunque sea el que menos estorba, porque un defecto que se deja fuera por poco lucido es el primero de una lista que después no tiene fondo. Sin fecha comprometida todavía.

En palabras simplesSi alguno de estos cuatro te está bloqueando ahora mismo, no esperes a que lo arreglemos: escríbenos a administrador@remotehubtech.com y te damos la información o hacemos el trámite por otra vía mientras tanto. Eso es lo que dice la sección 8 y va en serio.

Una excepción declarada: §1.3.4, orientación

Esto no es un incumplimiento, y por eso no lleva la ficha de arriba ni entra en el recuento de la sección 1. Es una excepción que el propio criterio contempla, y se publica entera porque una excepción callada es un defecto escondido.

Qué hace el producto. En teléfono y tableta, el visor de sesión pide pantalla completa y, si el navegador se la concede, bloquea la orientación en horizontal. Ocurre en una sola pantalla del producto, la del control remoto; las otras 34 funcionan en las dos orientaciones y no restringen ninguna. En escritorio no ocurre nunca, y en iPhone tampoco: ese navegador no implementa ni la pantalla completa sobre este elemento ni el bloqueo de giro, así que ahí no pasa nada.

Qué dice el criterio. §1.3.4 pide que el contenido no se restrinja a una única orientación —vertical u horizontal— salvo que esa orientación concreta sea esencial. La excepción está escrita dentro del criterio, no es una laguna que hayamos encontrado.

Por qué aquí es esencial. Lo que este visor pinta no es una interfaz nuestra que podamos remaquetar: es la pantalla de otro computador, transmitida en vivo y casi siempre en proporción 16:9. En vertical no se «ve peor», se pierde la mayor parte del ancho, y con el ancho se pierde el texto de la máquina remota —que es exactamente lo que se viene a leer—. Esa es la diferencia entre una preferencia estética y una orientación esencial: aquí la restricción existe para que el contenido siga siendo legible, no para que quede bonito.

La mitigación, que es la parte que hace legítima la excepción. Salir de la pantalla completa suelta la orientación, y no hace falta abandonar la sesión para hacerlo: la sesión sigue viva, el sonido sigue, el control sigue. El modo vertical está implementado entero —los mandos se tumban sobre la franja negra de abajo y no tapan ni un píxel de la imagen—, así que quien se quede en vertical tiene la interfaz completa y no una versión recortada. El aviso que sugiere girar el teléfono es una frase que se lee, se ignora y se descarta, no un giro que ocurre solo.

Y aquí va lo que esta mitigación tiene de floja, dicho por nosotros antes de que lo encuentre nadie. De la pantalla completa se sale con el gesto propio del navegador —el deslizamiento desde el borde, la tecla de retroceso—, porque no hay ningún botón nuestro que salga de ella: el que hay, y la pulsación larga sobre el asa de los mandos, sólo entran. Ese gesto existe en todos los navegadores móviles y sí suelta el giro, así que la salida es real; pero depender del gesto del navegador es peor que tener un control visible, y quien no lo conozca puede quedarse girado creyendo que la única salida es cerrar la sesión. Está apuntado como trabajo pendiente, y hasta que exista ese botón esta excepción se sostiene con una muleta.

El contraargumento, porque esta página no cierra nada sin publicar con qué se le puede llevar la contraria. Si el modo vertical funciona entero —y funciona—, alguien puede sostener que el horizontal no es esencial sino sencillamente mejor, y que la excepción no aplica. Es un argumento serio y se responde con dos cosas: que la orientación no se impone a quien llega, sino que se ofrece dentro de un modo —la pantalla completa— en el que se entra a propósito y del que se sale; y que sin bloqueo, en un teléfono en vertical, el texto de la máquina remota queda a menos de la mitad de tamaño, que es una barrera de lectura para bastante más gente que la que puede verse afectada por el giro. Si un auditor no lo comparte, no discutiremos el número: la corrección es quitar el bloqueo y dejar sólo el aviso que sugiere girar —que es exactamente lo que el producto hizo durante parte de este mismo día— y esta excepción pasaría a la sección 6 como un incumplimiento corregido.

En palabras simplesSi usas el teléfono en un soporte fijo en vertical —un brazo de silla de ruedas, un atril, un trípode— y la sesión se te gira: sal de la pantalla completa con el gesto de tu navegador y la pantalla vuelve a vertical sin cortar la sesión. Si eso no te funciona o no te sirve, escríbenos a administrador@remotehubtech.com: es exactamente la clase de barrera que queremos que nos llegue.

Sección 6

Lo que se corrigió en esta misma revisión

Esta sección no está para presumir: está porque un incumplimiento declarado sin decir qué se hizo con los demás no deja ver si la evaluación fue seria. Lo de aquí está cerrado y por eso no aparece en la sección 5.

Con un matiz que hay que decir, desde el 15 de septiembre de 2026. Un par de los arreglos de la jornada nueva cierran una parte de un criterio cuya otra parte sigue abierta en la sección 5 —el color de los iconos de estado se ve mejor, pero el estado sigue viajando sólo en el color—. Cada uno de esos renglones lo dice en su sitio. Un arreglo parcial se cuenta como parcial: la regla de esta página es que el criterio no baja aquí hasta que no le queda ni un sitio, y contar el arreglo sin contar lo que le falta sería saltársela por la puerta de atrás.

«Cerrado» no siempre quiere decir «corregido», y la diferencia se señala cada vez. Casi todo lo de aquí abajo se cerró cambiando el producto. El primer bloque, no: ahí un criterio se cerró porque se midió contra su propio texto y resultó que no aplicaba al único sitio que le quedaba. Las dos cosas son cierres legítimos y la segunda es mucho más fácil de usar para hacer trampa, así que va con el razonamiento entero delante y con el contraargumento escrito. Si sólo dijera «cerrado», nadie podría distinguirla de un defecto que se dejó de contar.

Jornada del 15 de septiembre de 2026: las pantallas nuevas, y el barrido completo de 2.5.3

Esta jornada se encargó con un objetivo: cerrar §2.5.3 de una vez, con un barrido completo en vez de un muestreo. De paso midió por primera vez las pantallas que el producto ha ido añadiendo. Se corrigió casi todo lo que encontró y el criterio no se cerró; las dos cosas están contadas aquí y en la sección 5, y lo que no se corrigió lleva escrita su razón.

  • 2.5.3, los tres defectos de código que le quedaban. El asunto de una reserva se pinta dentro del bloque del calendario cuando cabe, y no entraba en el nombre del control: quien lo pedía por voz decía «Clase de química» y no pasaba nada. Ahora entra, y sólo cuando el bloque lo pinta de verdad. El botón de cambiar el nombre de un equipo enseñaba «cambiar nombre» y se llamaba «Cambiar el nombre de…»: sobraba un artículo y con él se rompía la cadena. Y las filas del resumen de actividad enseñaban un sitio y un tiempo de uso, y el nombre sólo llevaba el sitio.
  • 1.4.3, dieciséis textos por debajo del contraste mínimo en las pantallas nuevas y en la de equipos: la ayuda de los campos, los recuentos de cada fila, el correo y el papel de cada persona, el nombre interno del equipo, los párrafos que explican por qué una lista está vacía y el aviso de que un equipo no se ha compartido con nadie. Todos pasan al tono que el producto reserva para el texto que hay que leer.
  • 1.4.3, la palabra que dice si un equipo está conectado. Iba en un verde que se quedaba corto sobre la mitad de las superficies del producto, y justo esa palabra es la alternativa que existe para no depender del punto de color. Una alternativa al color que no se puede leer no es una alternativa. Ahora va en el verde oscuro de la paleta.
  • 1.4.11, el ámbar de los ajustes de acceso encendidos. Los iconos que dicen que un equipo tiene PIN desatendido, contraseña diaria, sesión única o compartición abierta se pintaban con el ámbar de marca, a 2,69:1 —por debajo del 3:1 exigido— mientras que el estado apagado sí llegaba. O sea que el estado que peor se veía era precisamente «hay una vía de acceso abierta». Ahora van un paso más oscuros. Lo que este arreglo NO arregla —que ese estado sigue viajando sólo en el color— está declarado en la sección 5.
  • 2.4.3 y 2.1.2, el foco que se caía al cerrar un diálogo. En las pantallas de Áreas, varias acciones desactivan el mismo botón que las disparó —asignar un equipo a un área, meter a una persona en ella— y el diálogo, al cerrarse, intentaba devolver el foco a un control que en ese instante ya estaba apagado. El foco se quedaba en ninguna parte, y quien navega con teclado tenía que volver a recorrer la página desde el principio. Ahora cada acción dice a dónde vuelve el foco, y vuelve a algo que sigue estando y sigue activo.
  • 3.3.1 y 3.3.3, los formularios nuevos que no explicaban su error. Los dos campos de nombre de área aceptaban o rechazaban sin decir por qué ni qué hacía falta. Ahora llevan escrito el límite de longitud antes de escribir nada, el error sale en una región que el lector de pantalla anuncia sola, y el campo queda marcado como no válido mientras lo esté.

El saldo de la jornada, dicho en la sección de las buenas noticias. Se corrigió la mayor parte de lo que se encontró y, aun así, la lista de incumplimientos pasó de uno a cuatro. No es una contradicción: los tres nuevos estaban ya en el producto y aparecieron porque esta vez se miró donde antes no se había mirado. Pero quien lea sólo esta sección se llevaría la impresión contraria a la que dan los números de la sección 1, y esta página no está para dejar buenas impresiones. El objetivo del encargo —cerrar 2.5.3— no se cumplió, y por qué no se cumplió está explicado en su ficha.

Tercera pasada del 14 de septiembre de 2026: §3.2.4 cerrado, y el porqué del punto que quedaba

3.2.4, identificación coherente. Cerrado, los 20 puntos. Diecinueve se cerraron unificando rótulos en la pasada anterior y están enumerados más abajo. El vigésimo —el botón «Acepto y me conecto» del aviso de supervisión— no se ha tocado: sigue diciendo exactamente lo que decía. Lo que cambió es la conclusión sobre si ese rótulo incumplía, y se explica entera aquí porque un criterio que baja a esta sección sin su razonamiento delante no vale nada.

Qué pide el criterio, literalmente. §3.2.4 exige que los componentes que tienen la misma funcionalidad dentro de un conjunto de páginas se identifiquen de manera coherente. No dice que todo lo que acabe abriendo una sesión se llame igual: dice que se llame igual lo que hace lo mismo. Y «misma funcionalidad» no es una expresión suelta —el glosario de la WCAG la define como producir el mismo resultado al usarse—, así que la pregunta que hay que contestar no es si los dos botones se parecen, sino si al pulsarlos pasa lo mismo.

Qué pasa al pulsarlos, comprobado en el código. Los controles con los que se le pedía coherencia —los que dicen «Conectar»— piden una sesión, y la respuesta puede ser que no: el equipo está ocupado, el código no vale, la reserva no ha empezado. El del aviso de supervisión hace otra cosa antes que ninguna: deja escrito un acuse de consentimiento a nombre de quien lo pulsó, con la versión del texto que acaba de leer y el alcance de lo que se va a registrar. Si esa escritura no se puede hacer, la sesión se cierra en vez de abrirse. Y el acuse no se agota ahí: el registro de actividad compara después cada tramo capturado contra la versión y el alcance que quedaron en él, y descarta lo que el acuse no cubra. Consentir algo que sigue teniendo efecto cuando la sesión ya terminó no es «el mismo resultado» que pedir entrar a un equipo.

Por qué además unificarlo habría hecho daño. Las personas a las que protege §3.2.4 son las que reconocen una acción por su nombre y no por su sitio en la pantalla: personas con discapacidad cognitiva, quien navega con lector de pantalla y quien maneja el producto por voz. Son exactamente las mismas a las que un botón que dijera sólo «Conectar» les habría escondido que al pulsarlo estaban consintiendo una supervisión. Se habría ganado coherencia en la etiqueta y se habría perdido en lo único que esa etiqueta tiene que transmitir. Que el arreglo de papel perjudique a la misma persona que el criterio protege es, casi siempre, la señal de que el criterio no estaba pidiendo ese arreglo.

Esto es una lectura de la norma, y hay que saber que lo es. Los hechos técnicos de arriba están comprobados en el código; lo que no es un hecho es la conclusión de que esos hechos bastan para que §3.2.4 no aplique. El contraargumento honesto existe y se escribe: alguien puede sostener que, para la persona que lo pulsa, el resultado visible es entrar al equipo —el propio rótulo dice «y me conecto»— y que eso ya es la misma funcionalidad. Si un auditor lo sostiene, no discutiremos el número: el criterio vuelve a la sección 5 y la solución será unificar hacia un rótulo que conserve la palabra del consentimiento, no borrarla. Lo que esta página no va a hacer es cerrar un criterio sin dejar publicado el argumento con el que se le puede llevar la contraria.

En palabras simplesEl botón que dice «Acepto y me conecto» no se llama como los demás porque no hace lo mismo que los demás: los otros piden entrar a un equipo, y éste, además, deja constancia de que aceptaste que se registre lo que hagas. Esa palabra —«acepto»— es lo que te avisa de lo que estás dando. Quitarla para que todos los botones se llamaran igual te habría dejado consintiendo sin enterarte.

Segunda pasada del 14 de septiembre de 2026: un criterio cerrado entero

1.4.13, los globos de ayuda del navegador. Cerrado, los 31 sitios. Era el tercer incumplimiento que esta página declaraba, y declararlo bajo ese número fue un error nuestro. Se corrige aquí en voz alta, por el mismo motivo por el que más arriba se corrige la cifra de 13 a 31: una declaración que sólo rectifica cuando le conviene no sirve para lo que ésta existe.

Cuál fue el error. El criterio 1.4.13 termina con una excepción literal: no se aplica cuando la presentación visual del contenido adicional la controla el agente de usuario y el autor no la modifica. El globo de un atributo title es exactamente eso —lo pinta el navegador, nosotros no decidimos ni su forma, ni su tiempo, ni su sitio—, y es el ejemplo que la propia norma pone al explicar esa excepción. Lo que esta página alegaba como incumplimiento —que no se cierra con Escape, que no se puede llevar el puntero encima para leerlo con calma o copiarlo, que se esfuma solo— es, palabra por palabra, el motivo por el que el criterio se excluye a sí mismo de ese caso. Un evaluador que abriera la norma lo veía en un minuto, y a partir de ahí habría dejado de fiarse también de lo que sí es cierto.

Por qué se rectifica y no se borra sin más. El error iba en la dirección segura: declaraba más defecto del que había, igual que la cuenta de 13 frente a los 31 reales. Corregirlo no sube la conformidad de nada —el criterio ya estaba cerrado y en esta sección— y no cambia el nivel declarado, así que es una rectificación que no nos beneficia en el papel y que sólo sirve para que esta página siga siendo exacta. Ésa es la única razón por la que se escribe.

Y el trabajo que se hizo sigue estando bien hecho, por otro motivo. Que el criterio no aplicara no significa que no hubiera barrera: en una pantalla táctil ese globo no aparece nunca, así que donde era la única forma de enterarse de algo, ese algo no existía para quien lee con el dedo. Donde eso que faltaba era información transmitida sólo por un icono o sólo por un color, el incumplimiento estaba en 1.1.1 y 1.3.1, que sí aplican y que también se cerraron con estos arreglos. Donde era texto explicativo de más, ninguna norma nos obligaba y se escribió igual. Lo que cambia es el número que se le pone al defecto, no el defecto.

Lo que llevaban esos globos y dónde está ahora:

  • La hora a la que termina tu reserva, en la barra del visor de sesión: ahora se lee escrita en la propia cuenta atrás, y no solo en los últimos cinco minutos.
  • Por qué un botón está apagado —«requiere control»— en el bloqueo del equipo y en el envío del portapapeles, tanto en el visor como en la hoja de controles del teléfono: ahora lo dice la propia fila.
  • Qué significan las cifras de calidad del enlace, el número de paquetes perdidos desde el último reinicio y el umbral a partir del cual la cifra se pinta en ámbar: ahora están en el panel de diagnóstico, que se abre, se lee con calma y se copia.
  • Si una persona de la empresa puede registrar equipos y si un equipo está en línea: eran un icono y un punto de color con el globo detrás. Ahora están escritos. Esos dos incumplían 1.1.1 y 1.3.1 —información transmitida solo por forma o solo por color—, que es donde estaba de verdad el defecto: son los criterios que quedan en pie después de la rectificación de 1.4.13 que se explica justo arriba.
  • Qué hace exactamente un botón de administración antes de pulsarlo —devolver un cobro a la pasarela, revocar un alta equivocada— y por qué está deshabilitado cuando lo está: ahora se lee debajo del botón.
  • El correo del operador en el historial de conexiones, que se enseñaba solo al pasar el ratón sobre su nombre, en la pantalla que se le entrega a una institución como prueba de quién entró a qué equipo. Ahora se pinta.
  • Qué quiere decir cada insignia y cada símbolo de las tablas —«externo», «te incluye», el estado de una licencia con su fecha, el perfil de cada miembro—: cada uno tiene ahora su leyenda escrita una sola vez bajo la lista, en vez de un globo por fila.

Los globos que repetían un texto ya visible en pantalla no se contaban como defecto y siguen sin contarse —ahí la información llega igual por otra vía—. Los que quedan en el producto son de esa clase: el nombre completo de un equipo, de una persona o de un archivo cuyo rótulo no cabe entero en su columna. Aun así, la mayoría de los globos redundantes se borraron también, no por conformidad sino para no dejar la superficie donde el defecto vuelve a crecer.

Segunda pasada: lo que se cerró de los otros dos criterios

  • 3.2.4, 19 de 20 puntos. «Conectarse» y «Conectar» eran la misma acción con dos nombres según la pantalla; ahora es «Conectar» en todas, incluidas las guías que citan el botón por su rótulo. Igual con «Finalizar sesión» frente a «Finalizar la sesión» en el visor y en el teléfono, con «Borrar sala» frente a «Eliminar sala», con «Ver a todas» frente a «Quitar filtro», y con las cuatro redacciones distintas de abrir la sesión en una ventana nueva.
  • 2.5.3, 4 de 6 controles. El botón de conectar de una reserva y el de la tarjeta de equipo se anunciaban como «Conectar a …» mientras enseñaban «Abriendo…»: quien lo pedía por voz nombraba una palabra que el nombre no contenía. El botón de copiar un bloque de código seguía llamándose «Copiar» dos segundos después de decir «Copiado». Y la tecla Fn del teclado del teléfono se llamaba «Teclas especiales», sin la palabra que enseña.

Un efecto de estos arreglos que todavía no se ha medido, y se dice. Sacar la hora de fin de reserva del globo a la barra del visor le añade unos ocho caracteres a una barra que ya iba justa en pantallas medianas y que no recorta su contenido. Esa barra no se ha vuelto a comprobar en un navegador después del cambio. Si el rótulo se monta encima de otro, sería un defecto de reflujo (criterio 1.4.10) y entraría en la sección 5 como cualquier otro. En teléfono no aplica: ahí esa cuenta atrás no se pinta.

Primera pasada del mismo día: ocho defectos de marcado y de comportamiento

  • 2.5.3 — El botón que pide y suelta el control del equipo remoto enseñaba una etiqueta y se llamaba otra cosa en dos de sus tres estados: el mando por voz no lo encontraba justo en el momento de pedir o soltar el control de una máquina ajena.
  • 2.5.3 — El botón enseñaba «Cancelar reserva» y se llamaba «Cancelar la reserva de…»: el artículo intercalado rompía la cadena.
  • 2.5.3 — El botón que copia el identificador de un equipo enseñaba el número y se llamaba «Copiar ID de…», sin que ni el número ni la palabra visible formaran parte del nombre.
  • 1.3.1 — Una pantalla saltaba de h1 a h3: el rótulo que a la vista era el título de una sección se pintaba como texto suelto, sin ser un encabezado.
  • 2.4.6 — El único encabezado principal de la ficha de empresa se pintaba como tres puntos suspensivos mientras cargaba, y se quedaba así para siempre si la consulta fallaba.
  • 1.3.4 — La sesión de control remoto bloqueaba el teléfono en horizontal, lo hacía sola con el primer toque y no dejaba ningún control para deshacerlo: una vez girada, la única forma de recuperar el vertical era abandonar la sesión. Eso era un incumplimiento y por eso está aquí. Hay que leer esta línea junto con la excepción declarada al final de la sección 5, porque si no, esta página se contradice a sí misma: el giro automático volvió más tarde el mismo día, ya con la salida que le faltaba —salir de la pantalla completa lo suelta, sin cortar la sesión—. Lo que se corrigió aquí, y sigue corregido, es el callejón sin salida; lo que existe hoy es un giro del que se sale, y se declara como excepción en la sección 5 en vez de callarse.
  • 2.5.1 — Con la vista ampliada, el arrastre de dos dedos era la única forma de mover la imagen: no había ningún control de un solo puntero que la desplazara.
  • 3.1.2 — Los mensajes de error que el servidor manda en inglés se pintaban dentro de un documento declarado en español, sin marca de idioma y sin traducir: un lector de pantalla los leía con fonética española.

Primera pasada: ocho pares de color por debajo del mínimo de contraste

Los ocho pares que la medición de la sección 4.2 encontró por debajo de 4,5:1 se corrigieron, y la medición repetida da cero. El más importante no era de una pantalla sino de la paleta: dos colores de texto cumplían sobre superficie limpia pero no sobre un tinte de su propio color, que es justo donde se pintan las insignias de estado. Se oscurecieron los dos en el sistema de diseño, y con eso cumple también cualquier insignia que alguien escriba mañana.

En palabras simplesArreglar el color en el sistema de diseño y no en cada pantalla es la diferencia entre cerrar un defecto y cerrar la fábrica de defectos.

Sección 7

Ayudas de accesibilidad que trae el producto

Cumplir la norma es el suelo, no el techo. Estas son ayudas que el producto trae de serie y que no le exige ningún criterio:

  • Barra de accesibilidad en todas las páginas. Se abre desde cualquier pantalla del sitio y ofrece cinco ajustes: tamaño del texto (seis escalas, hasta el 200 %), alto contraste, espaciado del texto, subrayar los enlaces —para no distinguirlos solo por el color— y detener las animaciones.
  • Las preferencias se recuerdan y se aplican antes de pintar la página. Quien dejó el texto al 200 % no ve cada carga empezar al 100 % y dar un salto: para quien necesita esa ampliación, ese salto es medio segundo de texto ilegible en cada navegación.
  • Cada cambio se anuncia en voz. La barra tiene una región que informa del nuevo estado al activarlo, de modo que quien usa lector de pantalla oye lo que acaba de cambiar.
  • La ampliación del navegador no está bloqueada y el sitio refluye a 320 píxeles de ancho sin obligar a desplazarse de lado.
  • Enlace para saltar al contenido, sin trampas de teclado y sin límites de tiempo en ninguna pantalla.

Sección 8

Cómo reportar una barrera, y en cuánto respondemos

Si algo de RemoteHub te impide hacer lo que venías a hacer —da igual si es uno de los defectos declarados o algo que no hemos visto—, queremos enterarnos. El canal es el correo:

administrador@remotehubtech.com

Es el mismo buzón que atiende los asuntos de datos personales, así que ayuda escribir «accesibilidad» en el asunto para que se encamine bien. También vale el teléfono 320 844 9766 si te resulta más fácil contarlo hablando; de lo que llegue por teléfono tomamos nota nosotros.

Qué nos sirve que nos cuentes

Con lo que sepas basta. Nada de esto es obligatorio, pero cuanto más haya, menos ida y vuelta hace falta:

  • La dirección de la página donde te pasó, o cómo llegaste hasta ella.
  • Qué intentabas hacer y qué ocurrió en su lugar.
  • Con qué lo usas: navegador, y si empleas lector de pantalla, mando por voz, teclado solo, ampliación o alto contraste.

A qué nos comprometemos

  • Acuse de recibo en 3 días hábiles. Una persona te confirma que llegó y que lo está mirando alguien.
  • Respuesta de fondo en 15 días hábiles, contados desde que recibimos el mensaje: qué encontramos, si es un defecto nuestro, y cómo y cuándo pensamos corregirlo. Si en ese plazo todavía no tenemos el diagnóstico cerrado, te lo decimos igual, con lo que sepamos y con una fecha nueva.
  • Vía alternativa mientras se corrige. Si la barrera te impide completar algo, no te pedimos que esperes a la corrección: te damos la información o hacemos el trámite por otro medio.
  • Se publica aquí. Todo defecto que confirmemos entra en la sección 5 de esta página aunque no nos deje bien, y sale de ella cuando se cierre.

Estos plazos son un compromiso nuestro, no un término legal: la Resolución 1519 no fija ninguno para una empresa privada. Se publican para que se nos puedan exigir.

Si eres estudiante o trabajas en una institución que usa RemoteHub y la respuesta no te sirve, puedes llevarlo también a tu institución: es ella la que está obligada por la Resolución 1519 y la que puede exigirnos a nosotros como proveedor. Escríbenos igualmente, para que conste que lo reportaste y cuándo.

Sección 9

Fecha, vigencia y revisión

  • Fecha de publicación de esta declaración: 14 de octubre de 2026.
  • Fecha de la evaluación de la que sale: 15 de septiembre de 2026. No es la misma que la de publicación: la versión del 14 de octubre de 2026 no volvió a medir, solo corrigió qué norma exige la Resolución 1519. Lo medido sigue siendo lo del 15 de septiembre de 2026.
  • Versión: 2026-10-14. Las cinco del 2026-09-14 declaraban tres incumplimientos abiertos la primera, dos la .2 y uno la .3, la .4 y la .5; la del 2026-09-15, cuatro. Ésta declara los mismos cuatro, y el nivel sigue siendo el mismo en las siete: parcialmente conforme. Lo que cambia es contra qué norma se leen (historial, abajo).
  • Si archivaste la 2026-09-14.5 y la comparas con ésta, el recuento sube de uno a cuatro. No es que el producto empeorara entre una y otra: es que la evaluación llegó a sitios donde no había llegado. Los tres criterios nuevos estaban ya en el producto cuando se publicó la .5. Está explicado en la sección 2 y en la sección 5.

Historial de revisiones

Se publica para que se vea que esta página se mantiene y no es la foto de un día. Una declaración sin historial no deja distinguir un sitio que se corrige de uno que se evaluó una vez y se dejó ahí.

  • 2026-10-14 — los mismos cuatro incumplimientos, y una norma mal citada. Ningún criterio se cerró ni se abrió, no se volvió a medir y el nivel no se mueve. Esta revisión corrige un error de fondo: la página decía que la Resolución 1519 de 2020 exige la NTC 5854, y no es así. Desde el 1 de enero de 2022 exige el nivel AA de las WCAG 2.1 (art. 3 y Anexo 1); la NTC 5854, adopción colombiana de las WCAG 2.0, era la referencia de la Resolución 3564 de 2015, que la 1519 derogó. Consecuencia: los cuatro criterios abiertos son de los que la Resolución 1519 exige, no dos, y el argumento de las revisiones anteriores de que frente a «la norma colombiana» se podía declarar conformidad total nunca valió frente a esa resolución. Se corrigieron el resumen, la sección 1, la sección 3 y la línea de norma de las cuatro fichas; las entradas de este historial anteriores a ésta se dejan como se escribieron.
  • 2026-09-15 — cuatro incumplimientos abiertos y una excepción declarada. Esta revisión se encargó para cerrar §2.5.3 con el barrido completo que le faltaba, y terminó con tres criterios más en la sección 5 que como empezó. Se cuenta en ese orden porque es el orden en que pasó. El barrido de §2.5.3 se hizo entero —197 etiquetas censadas con dos métodos independientes que convergen, 27 controles a prueba, 51 pares medidos, 10 fallos en cuatro sitios— y está publicado en el apartado 4.4, con su descarte por regla y sus cifras. Se corrigieron los tres defectos de código que le quedaban al criterio, incluido el asunto de una reserva que la .4 había declarado, y aun así el criterio NO se cierra: los dos sitios que quedan se descartan leyendo un documento de apoyo de la norma y no su texto, que es un escalón más bajo que el que sostuvo el cierre de §3.2.4, y la prueba que lo convertiría en un hecho —pasar un mando de voz real— no se ha hecho.

    Se amplió el alcance de la sección 2 con el apartado de Áreas y los diálogos nuevos de equipos, que ninguna evaluación anterior había mirado, y se midieron: todo lo que salió ahí está corregido. Los tres incumplimientos nuevos NO son de esas pantallas: están en la de equipos, que llevaba dentro del alcance desde el principio y que esta vez se barrió entera en vez de por muestreo. Son §1.3.1 (un titular de sección que no está marcado como encabezado), §1.4.1 con §4.1.2 (el «encendido» de cuatro ajustes de acceso viaja sólo en el color) y §1.4.11 (el ámbar de marca al pasar el ratón, a 2,69:1). Los tres llevan escrito qué haría falta y por qué no se hizo en esta pasada, que en los tres casos es una decisión: tocarlos bien exige cambiar el aspecto de una pantalla o reescribir nombres que este mismo barrido acaba de tocar por otro criterio.

    Se retiró un argumento que nos favorecía: hasta ayer el único incumplimiento declarado era de un criterio que la NTC 5854 no recoge, y esta página escribía que frente a la norma colombiana podría declarar conformidad total y renunciaba a hacerlo. Con §1.3.1 y §1.4.1/§4.1.2 abiertos eso ya no es cierto: hoy incumplimos también lo que la Resolución 1519 exige. Y se cayeron de la lista de «criterios ya verificados» del apartado 4.6 los cuatro números que este barrido ha encontrado incumplidos, en vez de dejarlos ahí contradiciendo a la sección 5. El nivel no se mueve: parcialmente conforme, ahora por cuatro motivos en vez de por uno.
  • 2026-09-14.5 — un incumplimiento abierto y una excepción declarada. Ningún criterio se cerró ni se abrió, y el nivel no se mueve. Lo que hace esta revisión es dejar de callar una restricción: en teléfono, el visor de sesión bloquea la orientación en horizontal cuando entra en pantalla completa, y esta página no lo decía en ningún sitio. Se declara al final de la sección 5 como excepción de §1.3.4 —el criterio exceptúa expresamente la orientación esencial, y lo que el visor muestra es la pantalla de otro computador—, con la mitigación al lado (salir de la pantalla completa suelta el giro sin cortar la sesión), con lo que esa mitigación tiene de flojo (no hay un botón nuestro que salga de la pantalla completa; se sale con el gesto del navegador) y con el contraargumento de quien sostenga que el horizontal no es esencial sino sólo mejor. Se completó además la línea de §1.3.4 de la sección 6, que contaba la corrección de aquella misma mañana y se quedaba a medias: aquel bloqueo sin salida sí era un incumplimiento, se corrigió, y el giro volvió después con la salida que le faltaba. Se revisó también si otros criterios podían cerrarse en esta pasada y la respuesta fue que no: §2.5.3 sigue abierto porque dentro del bloque de una reserva se sigue pintando el asunto, que son palabras visibles fuera del nombre accesible, y eso se arregla con código y todavía no está arreglado.
  • 2026-09-14.4 — un incumplimiento abierto, mejor descrito. Ningún criterio se cerró ni se abrió, y el nivel no se mueve. Esta revisión sale de releer los cambios de la .3 con una sola pregunta delante: si algo de lo que se hizo por conformidad había empeorado lo que oye quien usa un lector de pantalla o lo que ve quien usa la pantalla. No se encontró nada de eso, pero sí un defecto que esta página no estaba nombrando: dentro del bloque de una reserva se pinta el asunto, que son palabras visibles, y no entra en el nombre accesible del control. La ficha del 2.5.3 lo dice ahora, y dice también que el argumento con el que se defiende el resto de ese control —que una raya no la pronuncia nadie— no sirve para el asunto. Se corrigió además una cuenta que esta página daba de dos maneras: los controles que fallaron el 2.5.3 fueron nueve y se han corregido siete; donde decía «seis y cuatro» estaba contando sólo desde la segunda pasada. La cifra de los que siguen abiertos —dos— no cambia.
  • 2026-09-14.3 — un incumplimiento abierto. Se cerró el criterio 3.2.4 (identificación coherente), que baja a la sección 6. El punto que le quedaba —el botón con el que se acepta el aviso de supervisión— no se corrigió: se midió contra el texto del criterio, y resultó que ese botón no tiene la misma funcionalidad que los controles con los que se le pedía coherencia, que es la condición que §3.2.4 exige para aplicarse. Se dice así, y no «cerrado» a secas, porque quien revise el cambio no va a encontrar ninguna línea de código modificada y tiene derecho a saber por qué antes de buscarla. El razonamiento, el contraargumento y lo que haremos si un auditor no lo comparte están en la sección 6. Se rectificó además haber declarado 1.4.13 sobre los globos del navegador: ese criterio trae una excepción que los deja fuera, y lo que allí incumplía eran 1.1.1 y 1.3.1. El nivel no cambia, y se explica en la sección 1 por qué no cambia aunque frente a la NTC 5854 hoy podría.
  • 2026-09-14.2 — dos incumplimientos abiertos. Se cerró entero el criterio 1.4.13 (los globos de ayuda del navegador), que baja a la sección 6. Se corrigieron 19 de los 20 puntos de 3.2.4 y 4 de los 6 de 2.5.3, que siguen declarados en la sección 5 por lo que les queda. Se corrigieron además dos cifras que esta página publicaba mal: los sitios de 1.4.13 eran 31 y no 13, y los controles con texto visible y nombre accesible propio son 23 y no 16. El nivel no cambia.
  • 2026-09-14 — tres incumplimientos abiertos. Primera publicación de la declaración: alcance, método y la evaluación completa de la que salen los ocho defectos de marcado y los ocho pares de contraste de la sección 6.

Esta página se revisa cuando cambie algo de lo que afirma: cada vez que se cierre uno de los incumplimientos de la sección 5, cada vez que aparezca uno nuevo, y cada vez que el producto incorpore pantallas que el alcance de la sección 2 no cubra todavía.

Si lo que lees aquí no coincide con lo que hace el producto, el equivocado es este documento y queremos saberlo. Escribe a administrador@remotehubtech.com.

El resto de documentos —qué se ve de un equipo, qué datos se tratan, el contrato y el anexo para instituciones— está en el índice legal.