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Política de cookies y almacenamiento

Qué guardamos en tu navegador

Última actualización: 2026-10-14

Dos cookies de sesión —más otras dos que solo existen unos minutos si entras con Google o Microsoft—, tres preferencias, el registro de tu propia decisión, tus ajustes de accesibilidad y, solo si pausas una animación, una marca que se olvida al cerrar la pestaña. Nada más. Ninguna sirve para seguirte, medirte ni venderte publicidad, y ninguna la pone nadie distinto de RemoteHub. Abajo están todas, una por una, con su nombre exacto, para qué sirve y cuánto dura — y, justo después de las tablas, un panel para borrar las tres preferencias y el registro de tu decisión, y para que no vuelvan en la siguiente visita. Las cookies no salen en ese panel: las dos de sesión se van al cerrar sesión, las dos temporales caducan solas en minutos, y todas se van borrando los datos del sitio desde tu navegador. Tampoco salen tus ajustes de accesibilidad, que se cambian desde la propia barra, ni las marcas de pausa, que se olvidan al cerrar la pestaña.

No te rastreamos

RemoteHub no usa analítica, ni publicidad, ni píxeles de seguimiento, ni botones de redes sociales, ni ninguna herramienta de terceros que observe tu navegación. No es una promesa de intenciones: en el código de la web no hay ni un solo paquete de medición instalado, no hay ningún <script> externo, y la política de seguridad de contenido del sitio solo permite que el navegador hable con RemoteHub y con nuestro propio servidor. Aunque quisiéramos enviar datos a un tercero, el propio navegador lo bloquearía sin cambiar antes esa configuración.

Incluso las tipografías son nuestras: se descargan una vez al construir el sitio y se sirven desde nuestro dominio, así que tu navegador nunca contacta con Google para pintar esta página. Y la cabecera del sitio desactiva expresamente las APIs de publicidad basada en intereses del navegador.

Los botones «Continuar con Google» y «Continuar con Microsoft» no cambian nada de esto. Son nuestros: el logotipo se sirve desde nuestro dominio y abrir la página no carga nada de Google ni de Microsoft. Solo si pulsas uno, tu navegador va a la página de ese proveedor —una navegación tuya, como seguir un enlace— y lo que ocurra allí se rige por las políticas de Google o de Microsoft. En ese viaje no les enviamos ningún dato tuyo: solo los valores aleatorios que lo protegen.

Verificable en: apps/web/package.json (sin dependencias de analítica) · apps/web/next.config.js (CSP: connect-src acotado; font-src 'self'; Permissions-Policy: interest-cohort=()) · apps/web/src/app/layout.tsx (next/font/google, auto-alojado en la compilación) · apps/web/src/components/acceso/boton-proveedor.tsx (logotipos desde /public/proveedores) · apps/server/src/modules/auth/oidc/oidc.client.ts (lo que lleva la dirección del proveedor).

Las cookies

Todas las pone nuestro propio servidor. Las dos primeras —las de sesión— aparecen cuando inicias sesión y existen para lo mismo: que la sesión que tú abriste siga abierta y que nadie pueda usarla en tu nombre. Las otras dos solo aparecen si eliges entrar con Google o Microsoft, y solo sirven mientras dura ese paso, que caduca a los 10 minutos como máximo. Si nunca inicias sesión ni pulsas «Continuar con Google» o «Continuar con Microsoft», tu navegador no recibe ninguna cookie de RemoteHub.

Cookies y almacenamiento local: nombre, propósito y duración
rh_refreshCookie httpOnlyMantiene tu sesión iniciada. Guarda un token de refresco aleatorio para que no tengas que teclear la contraseña cada vez que recargas. Tu navegador NO puede leerla desde JavaScript (httpOnly) y solo viaja a las rutas de autenticación (path /api/auth). En la base de datos no se guarda el token, solo su huella sha256.7 días. Se borra al cerrar sesión y al eliminar la cuenta. Al cambiar la contraseña la cookie se queda en el navegador, pero el token que contiene queda revocado y deja de servir.
rh_csrfCookie legibleTe protege de que otra página te haga ejecutar acciones en RemoteHub sin querer (CSRF). Es un valor aleatorio de 32 bytes que el propio navegador debe leer y reenviar en una cabecera; el servidor compara los dos. No es un secreto, no lleva tus datos y no sirve para reconocerte en ninguna otra web.7 días. Se borra al cerrar sesión.
rh_oauthCookie httpOnlyEstrictamente necesaria y temporal: solo existe si pulsas «Continuar con Google» o «Continuar con Microsoft» (o vinculas o confirmas tu identidad con ellos desde Ajustes). Protege el inicio de sesión con el proveedor contra falsificaciones: guarda, cifrados, unos valores aleatorios de un solo uso que nos permiten comprobar, a la vuelta, que ese inicio de sesión lo empezaste tú en este mismo navegador y no una página ajena que intenta colarte en otra cuenta. No lleva tu nombre, tu correo ni nada de tu cuenta de Google o Microsoft; si empezaste desde Ajustes, lleva además, cifrado, el identificador interno de tu cuenta de RemoteHub, para comprobar que vuelves con la misma sesión. Tu navegador no puede leerla (httpOnly), solo viaja a las rutas de ese inicio de sesión (path /api/auth/oauth) y nunca se envía desde otra web (SameSite=Strict).10 minutos como máximo, aunque cierres el navegador antes. Se borra al volver del proveedor —haya salido bien o mal—, al pulsar «Cancelar» y al cerrar sesión.
rh_oauth_pendCookie httpOnlyEstrictamente necesaria y temporal: solo aparece si, al volver de Google o Microsoft, falta un paso —tu código de verificación en dos pasos, la contraseña de tu cuenta de RemoteHub para vincularla, o aceptar los Términos para crear la cuenta—. Guarda el paso pendiente: un valor aleatorio que lo señala en nuestro servidor. Los datos de ese paso (el identificador de tu cuenta del proveedor, su organización, el correo, el nombre y, si ya tienes cuenta, su identificador interno) se quedan en el servidor, no en la cookie. Tu navegador no puede leerla (httpOnly), solo viaja a las rutas de ese inicio de sesión (path /api/auth/oauth) y nunca se envía desde otra web (SameSite=Strict).Cada vez que se pone dura 10 minutos como máximo, aunque cierres el navegador antes. El paso al que apunta caduca a los 10 minutos de volver del proveedor (a los 5 si lo que falta es solo el código de dos pasos), y a partir de ahí la cookie ya no sirve para nada. Se borra al completar el paso, al pulsar «Cancelar», al cerrar sesión y al empezar otro inicio de sesión con un proveedor; si el paso falla y abandonas la página, caduca sola.

Verificable en: apps/server/src/modules/auth/sesion-http.ts:17 (nombre de la cookie de sesión), :26-34 (httpOnly, 7 días, path /api/auth), :52-60 (token CSRF, 32 bytes aleatorios, legible por el cliente, path /) · apps/server/src/common/guards/csrf.guard.ts:7 · apps/server/src/modules/auth/oidc/cookie-estado.ts (rh_oauth: cifrada, httpOnly, SameSite=Strict, path /api/auth/oauth, 600 segundos) · apps/server/src/modules/auth/oauth-login.service.ts (rh_oauth_pend, mismos atributos) · apps/server/src/modules/auth/oauth.controller.ts y auth.controller.ts (cuándo se borran).

Las tres preferencias guardadas

No son cookies: son ajustes que la interfaz guarda en el almacenamiento local de tu navegador y que nunca se envían a ningún servidor. Las tres se escriben solo cuando tú haces algo (eliges un puntero, mueves los controles del móvil, cierras una pista) y las tres se van si borras los datos del sitio.

Cookies y almacenamiento local: nombre, propósito y duración
rh.visor.punterolocalStorageRecuerda qué tipo de puntero elegiste en el visor de sesión remota, para no volver a preguntártelo.Hasta que borres los datos del sitio en tu navegador.
remotehub.riel.ladolocalStorageRecuerda en qué lado de la pantalla dejaste el riel de controles del visor cuando entras desde el móvil.Hasta que borres los datos del sitio en tu navegador.
remotehub.riel.pistalocalStorageAnota que ya viste la pista de uso del riel móvil, para no repetírtela en cada sesión. Solo guarda un «1».Hasta que borres los datos del sitio en tu navegador.

Verificable en: apps/web/src/lib/use-pointer-pref.ts:23 · apps/web/src/components/session/mobile-controls.tsx:80-81.

Y una cuarta: tu propia decisión

Cuando confirmas el aviso que aparece al pie de la web, guardamos ese acuse en tu navegador. Sin él, el aviso te saldría en cada carga de cada página.

Cookies y almacenamiento local: nombre, propósito y duración
rh.almacenamiento.decisionlocalStorageRecuerda que ya viste el aviso de almacenamiento, qué versión del texto viste, en qué fecha y si permitiste guardar las tres preferencias de interfaz. No contiene tu nombre, tu correo ni ningún identificador: no sirve para reconocerte.Hasta que borres los datos del sitio. Si pulsas «Volver a mostrar el aviso» aquí abajo y tenías las preferencias permitidas, la clave se borra; si las habías rechazado, se conserva solo ese rechazo, para que volver a leer el aviso no deshaga tu decisión sin que lo pidas.

No es un simple «sí»: guarda qué versión del aviso viste y en qué fecha, porque un acuse sin esos dos datos no prueba nada. Si algún día cambiamos el aviso de forma sustancial, subimos su número de versión y vuelve a mostrarse: la confirmación de un texto anterior no vale como confirmación del nuevo. Es el mismo criterio que ya usa el aviso de supervisión de la aplicación de escritorio.

Verificable en: apps/web/src/lib/almacenamiento-consentimiento.ts (clave, forma del registro y versión) · apps/web/src/components/legal/aviso-almacenamiento.tsx.

Y tres más: accesibilidad y pausas

La barra de accesibilidad guarda tus ajustes en el almacenamiento local, y los botones que detienen una animación o la actualización en vivo anotan esa pausa en el almacenamiento de la pestaña («sessionStorage»), que el navegador olvida al cerrarla. Ninguna lleva datos tuyos ni viaja a ningún servidor.

Cookies y almacenamiento local: nombre, propósito y duración
rh-accesibilidadlocalStorageGuarda cómo dejaste la barra de accesibilidad —tamaño del texto, alto contraste, espaciado, enlaces subrayados y detener animaciones— para aplicarlo al abrir cada página, antes de pintarla. La barra la escribe al cargar la web aunque no la toques, y entonces solo guarda los valores de fábrica. No lleva tu nombre, tu correo ni ningún identificador, y no se envía a ningún servidor.Hasta que borres los datos del sitio en tu navegador. «Restablecer», en la barra, vuelve a los valores de fábrica pero no borra la clave. No sale en el panel de abajo y rechazar las tres preferencias no la borra.
rh:lienzo-login:pausadosessionStorageRecuerda, solo durante esta visita, que detuviste la animación de fondo de la página de inicio de sesión. Se escribe únicamente si pulsas «Detener animación» (o «Reanudar animación»), y solo guarda un «1» o un «0».Hasta que cierres la pestaña.
rh:sondeo-en-vivo:pausadosessionStorageRecuerda, solo durante esta visita, que pausaste la actualización en vivo de los paneles (equipos, reservas, actividad…). Se escribe únicamente si pulsas «Pausar actualización automática» (o «Reanudar actualización automática»), y solo guarda un «1» o un «0».Hasta que cierres la pestaña.

Verificable en: packages/shared/src/accesibilidad.ts (CLAVE_ACCESIBILIDAD) · apps/web/src/components/accesibilidad/barra-accesibilidad.tsx (lectura y escritura) · apps/web/src/app/layout.tsx (guion que la aplica antes de pintar) · apps/web/src/components/neural-canvas.tsx (CLAVE_PAUSA) · apps/web/src/lib/sondeo-en-vivo.ts (CLAVE_PAUSA).

Cambia lo que quieras, ahora

Aquí puedes ver qué hay guardado en este navegador, borrarlo, dejar dicho que no lo quieres o pedir que el aviso te salga otra vez. No hace falta escribirnos ni iniciar sesión, y no cuesta nada: la ley exige que retirar una autorización sea tan fácil como darla.

Cómo funciona el rechazo, con detalle. Rechazar las preferencias las borra en el acto y las vuelve a borrar cada vez que se carga la página, así que no llegan a tu siguiente visita. Lo que no hay hoy es un candado que impida escribirlas: si mientras sigues navegando por esta misma pestaña vuelves a mover el riel de controles, esa preferencia puede volver a escribirse y se borrará en la próxima carga. Preferimos describirlo así a llamarlo «impedir», que sería prometer un cerrojo que no está puesto.

Leyendo lo que hay guardado en este navegador…

Lo que no guardamos en el navegador

Tu token de acceso —la llave con la que la web te identifica en cada petición— vive únicamente en la memoria de la pestaña. No se escribe en ninguna cookie ni en el almacenamiento local. Si cierras la pestaña, desaparece; al volver, la sesión se recupera desde la cookie de refresco. Es una decisión deliberada: un token guardado en el disco del navegador es el botín típico de un ataque de inyección de scripts.

Y del inicio de sesión con Google o Microsoft no queda nada en el almacenamiento local: ni tu cuenta del proveedor, ni su correo, ni ninguna credencial suya. Lo único que se usa son las dos cookies temporales de la tabla de arriba.

Verificable en: apps/web/src/lib/auth-store.ts:9-14 · apps/web/src/lib/oauth.ts y apps/web/src/lib/salida.ts (sin localStorage ni sessionStorage).

Por qué no verás un panel de «analítica / marketing / personalización»

Porque no habría nada que rechazar en esas casillas. Un panel de categorías con interruptores para «analítica», «marketing» o «personalización» daría a entender que existen esas cookies y que apagarlas cambia algo. Aquí no existen. Fingir una elección que no es real es tan deshonesto como esconder una que sí lo es.

El control que sí existe —el panel que está más arriba, justo después de las tablas— es el único que corresponde a algo real: las tres preferencias de interfaz no hacen falta para que el servicio funcione, así que se pueden rechazar — y rechazarlas las borra en el acto y las sigue borrando en cada carga de la página. Las cookies no salen ahí porque no admiten alternativa: sin las dos de sesión no hay sesión, y sin las dos temporales no se puede entrar con Google o Microsoft de forma segura. Poner un interruptor que al pulsarlo te expulsara de tu cuenta no sería una opción, sería una trampa.

Las cuatro cookies que sí existen sostienen el servicio que pediste: sin las dos de sesión no hay sesión, y sin las dos temporales no se puede entrar con Google o Microsoft. La autorización para tratar tus datos la das al registrarte, marcando la casilla de los Términos y la Política de Privacidad —también si creas la cuenta con Google o Microsoft: es la misma casilla, sin marcar—, y esa aceptación la sella el servidor con fecha y hora en el momento del registro —no es una casilla decorativa: si no llega marcada, el registro se rechaza—.

El marco legal, dicho con precisión

En Colombia no existe una norma específica de cookies. Lo que aplica es el régimen general de protección de datos: la Ley 1581 de 2012 y el Decreto 1377 de 2013 (compilado en el Decreto 1074 de 2015), bajo la vigilancia de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC). La regla que importa: cuando una cookie recoge datos personales, hace falta autorización previa, expresa e informada, y en ningún caso el silencio equivale a autorización (artículo 7 del Decreto 1377 de 2013).

Nuestra lectura es que unas cookies que solo sostienen la sesión que tú abriste y protegen tus propias peticiones quedan cubiertas por esa autorización de registro y no requieren una segunda autorización aparte. Las dos temporales del inicio de sesión con Google o Microsoft pueden ponerse antes de que tengas cuenta, en cuanto pulsas el botón: no llevan tu nombre ni tu correo, existen solo para completar lo que acabas de pedir y caducan en minutos. Lo decimos como lectura, no como certeza: a diferencia de Europa, la autoridad colombiana no ha publicado una lista de cookies exentas. Si la SIC fija un criterio distinto, cambiaremos esto y lo diremos en esta misma página.

Si algún día añadimos analítica

Verás un aviso de verdad antes de que se active nada: con «Rechazar» del mismo tamaño y el mismo peso visual que «Aceptar», sin casillas premarcadas, sin bloquear el contenido y sin que rechazar te penalice en nada. Nada se instalará hasta que hayas decidido, y podrás cambiar de opinión cuando quieras desde un enlace permanente. Además, esta tabla se actualizará con la fila correspondiente el mismo día. Mientras esta página siga diciendo «no te rastreamos», es porque sigue siendo cierto.

Cómo borrarlas y qué pasa si lo haces

Puedes borrar todo lo anterior desde tu navegador, en los ajustes de datos del sitio, sin pedirnos permiso ni avisarnos. Cerrar sesión en RemoteHub también borra las cookies: las dos de sesión y, si quedaba alguna, las dos temporales del inicio con Google o Microsoft. Esto es lo que ocurre después:

  • Si borras o bloqueas rh_refresh: tendrás que volver a iniciar sesión cada vez que recargues la página. Nada más se rompe.
  • Si borras o bloqueas rh_csrf: podrás navegar y leer, pero el servidor rechazará las acciones que modifican algo (registrar un equipo, reservar, cambiar ajustes), porque es la protección que verifica que la petición sale de verdad de tu pantalla.
  • Si borras rh_oauth a mitad de un inicio de sesión con Google o Microsoft, ese intento caduca y hay que empezarlo de nuevo; si la bloqueas, no podrás entrar con esos botones. Entrar con correo y contraseña no se ve afectado.
  • Si borras o bloqueas rh_oauth_pend: solo te afecta cuando, al volver del proveedor, falta un paso (el código de dos pasos, vincular tu cuenta o crearla). Ese paso no se puede completar y hay que empezar de nuevo.
  • Si borras las tres preferencias de almacenamiento local: el visor vuelve a sus valores por defecto y te muestra otra vez la pista del riel móvil. Nada más.
  • Si borras rh-accesibilidad: la web vuelve a su aspecto de fábrica (tamaño del texto, contraste, espaciado, enlaces y animaciones). La barra la vuelve a escribir, con esos valores, la próxima vez que cargues la web.
  • Si borras una marca de pausa: la animación o la actualización en vivo vuelve a moverse. Es lo mismo que ocurre al cerrar la pestaña.

Fuera del navegador: la aplicación de escritorio

Si instalas RemoteHub en un equipo, la aplicación guarda archivos en ese equipo. No son cookies y no viajan a ninguna parte por sí solos, pero están en tu disco y tienes derecho a saber cuáles son:

  • %APPDATA%\RemoteHub\machine-id — un identificador aleatorio que el agente genera la primera vez para reconocer el equipo. No es una huella de tu hardware: no se lee el número de serie, ni el procesador, ni el registro de Windows. De la dirección física de la tarjeta de red se habla en su propia entrada, más abajo.
  • C:\ProgramData\RemoteHub\wake-state.json — el resultado de comprobar si este equipo podría encenderse por la red estando dormido: si su tarjeta lo permite, si el arranque rápido de Windows lo impide, y qué haría falta para arreglarlo. No contiene ninguna dirección: es un veredicto y una lista de motivos en texto.
  • C:\ProgramData\RemoteHub\vecinos.json — la lista de equipos de tu misma red local que han dicho que se les puede encender a distancia, con la dirección física de su tarjeta de red. Este equipo la guarda para poder enviarles el aviso de encendido cuando estén dormidos, que es un aviso hecho con esa misma dirección: no hay otra forma de encender un computador por la red. Estas direcciones no salen de tu red local: no se envían a nuestros servidores ni viajan por internet, y cada equipo solo aparece aquí si alguien activó esa función en él. Las entradas caducan solas al mes de no volver a verse. Puedes borrar el archivo cuando quieras.
  • %APPDATA%\RemoteHub\session-state.json — el estado de la sesión en curso, que alimenta el aviso permanente en pantalla (quién está conectado y con qué permisos). Queda en reposo al terminar la sesión.
  • %APPDATA%\RemoteHub\incoming — carpeta donde aterrizan los archivos que te envían durante una sesión. Se vacía entera al terminar la sesión.
  • monitoring.json, monitoring-ack.json, activity-outbox.jsonl y app-inventory.jsonl, en esa misma carpeta — solo existen si tu organización activó la supervisión de actividad. Guardan la configuración que la organización fijó, tu acuse del aviso y los tramos pendientes de enviar. Lo que se registra y lo que no está explicado, sin adornos, en Supervisión de actividad.
  • Registros técnicos de diagnóstico: %APPDATA%\RemoteHub\bridge-agent.log, C:\ProgramData\RemoteHub\bridge\bridge.log y C:\tmp\bridge-worker\log.txt. No contienen imágenes de tu pantalla ni lo que tecleas: solo contadores, nombres de escritorio y códigos de error de Windows. Hay que decir dos cosas incómodas de ellos: el tercero incluye tu nombre de usuario de Windows en su primera línea y hoy crece sin rotar nunca, y está en una carpeta que no es privada de tu usuario. Puedes borrarlos cuando quieras; el producto los vuelve a crear si hace falta diagnosticar.

Preguntas y ejercicio de tus derechos

Si quieres saber qué tenemos sobre ti, corregirlo, borrarlo o retirar tu autorización, escríbenos a administrador@remotehubtech.com. El procedimiento completo, con los plazos que fija la ley, está en la Política de Privacidad.